jueves, 28 de abril de 2011

Jarrón Vacio

Cuanto tiempo sin pasarme por aqui... Una agenda nueva da para desahogarse mas que un ordenador.

Mi vida ha cambiado tanto y tan poco a la vez que mi cabeza esta en estado de levitación. El viaje a Barcelona fue algo impresionante y necesario. Meses y meses de llenar un jarrón con los agobios de la monotonia, las neurosis y las clases y viaje como este me a servido para desahogarme y vaciar el recipiente. Respirar libremente una vez mas es algo que realmente merece la pena.

Mi sonrisa de nuevo es fresca y no forzada. Vivo todos los dias como los anteriores pero con una nueva luz, el entretiempo se pasa y la primavera en su zenit se alza exultante.!

Y tras este descontrol en Barcelona, sigue todo igual, tengo una semana y media para resucitar a Schubert y ponerlo a punto de concierto. No negare que estoy agobiado, aunque las esperanzas me siguen empujando. Asi que todo sigue igual, sigo necesitando a alguien que me mate mis monstruos y sigo necesitando lo mismo de siempre. Pero yo estoy vacio, y hasta que el jarron se vuelva a llenar, igual tengo un par de semanas de respiro.

Estoy bien, y espero seguir asi. La primavera a llegado.

Cuando uno escucha a Mahler, parece como si no estuviese escuchando nada. Un monton de música tenue que no sobresale mientras no le hagas demasiado caso. Pero cuando agudizas la mirada, te das cuenta de que la orquestación habla por si misma, la orquesta parece un ferreo guardian de la armonia, que atraves de un brazo de violines define todas las septimas y novenas hasta convertirlas en algo mas que una simple melodia. Merece la pena escuchar a Mahler, pero parece como si no se escuchase nada.